 
Cuando ustedes comiencen a escuchar este CD, seguramente experimentarán la misma admirada sorpresa que tuve yo cuando la amabilidad y la humildad de Marcelo Costas lo impulsaron a venir hasta mi casa para hacerme escuchar este trabajo. Como no lo conocía, acepté recibirlo con un poco de escepticismo y, porque no, algo de cansancio también, porque son incontables la cantidad de CDs que me acercan los diferentes grupos que pretenden tocar la música de Astor y debo confesar que raramente, si alguna vez, me gusta lo que oigo.
En este caso no sólo me gustó sino que disfruté enormemente y me llenó de admiración la comprensión de Marcelo sobre los aspectos más profundos, aquellos “invisibles”, de esta música maravillosa y su sabia y extremadamente talentosa transcripción de los arreglos que Astor realizara para sus diversos grupos.
La singular formación de esta orquesta de cámara requiere que quien para ella escriba sea un profundo conocedor de los secretos de la orquestación. Pues tal es el caso de Marcelo quien demuestra ser, además, un fino y sensible intérprete del “feeling piazzolleano.”
Notable trabajo que tuve la oportunidad de escuchar tocado en vivo – debería decir maravillosamente tocado en vivo – y que gocé nota por nota, descubriendo en esta música que toqué (y en la mayoría de los casos estrené) junto a Astor durante la mayor parte de mi vida, una nueva dimensión de su belleza.
El talento y la musicalidad de Marcelo consiguen algo que, por lo menos a mi, me parecía un imposible: redimensionar a esta obra y a su creador.
Gracias Marcelo; me has hecho disfrutar otra vez esta música como si fuera nueva y tratándose de una obra tan querida y frecuentada, la sensación es a la vez emocionante e incomparable. |